Seremos recuerdos es un libro de Elisabet Benavent dentro del género de novela romántica. La autora es una de las referentes de este género y se ha buscado su lugar dentro del mundo de la escritura.
Es la segunda parte de la bilogía formada por: Fuimos canciones
La novela está basada en la historia de Macarena (que es su protagonista), sus amigas y Leo. Pero en esta segunda parte, se llega al desenlace de la historia.
Tras lo sucedido en el libro anterior, nos encontramos con las vidas de nuestras tres amigas patas arriba, brillando la estabilidad precisamente por su ausencia.
Macarena ha conseguido perdonar a Leo, pero es consciente de que el deseo sexual entre ellos puede ser un gran impedimento si quieren ser amigos. Al mismo tiempo, irá construyendo lo que quiere que sea su vida, sobre todo en el terreno sentimental y laboral.
Por otro lado, Jimena sigue obsesionada con el pasado de su novio, algo que puede acabar con su relación, por mucho que Samuel sea todo lo que ella necesita y ha esperado tantos años.
Por último, Adriana está cada vez más cansada de esconderse y de no poder ser ella misma, aunque ello implique cambiar con toda su vida actual, sobre todo su matrimonio. Pase lo que pase, las tres amigas se tendrán la una a la otra en los peores momentos (y al alcohol), porque las penas con tus amigos, son menos penas.
Así, nos encontramos con Macarena, que aunque lo niegue, no es capaz de olvidar al que fue el amor de su vida, Leo, y lo peor de todo es que ambos intentan mantener una amistad y coincidirán en no pocas ocasiones; a Jimena intentando rehacer su vida, pero dejando un poco que los prejuicios dominen sus pasos, lo que puede hacer que acabe perdiendo lo que tantos años ha estado esperando y puede hacerle superar la muerte de su antiguo novio. Por último, Adriana descubrirá más que su sexualidad, descubrirá la forma de ser feliz dejándose querer, y, sobre todo, queriéndose a sí misma tal y como es, aunque todo parezca estar en su contra. Esta última, además, sabrá por qué nunca ha conseguido ser feliz del todo.
Elisabet Benavent, siempre crea historias especiales, sencillas y con una narración excelente, que hace que te sumerjas sin querer en la historia.



3 comentarios
Esperaba con ganas esta segunda parte y la he disfrutado mucho. La única pega que pondría es que el final me parece algo precipitado, se podría a ver alargado un poco más, dando más explicaciones.
Sin duda me encanta la forma de relatar de Elísabet, todas sus novelas son ligeras y frescas haciendo así la lectura más amena y entretenida. Recomendaría la bilogía sin pensarlo!
Teniendo en cuenta que me duró un día y medio, el enganche es real. El libro es precioso y Elisabet escribe de maravilla, eso no cambia, incluso aunque a veces se enrolle un poquito de más. Pero en este libro me ha faltado que acorte unas cosas y me cuente otras. Me ha faltado más Jimena y Samuel, porque me encantan y quería verles. Adriana para mi se ha quedado más en segundo plano así que no la echaba de menos, lo siento. Estos detalles, por supuesto, son bastantes subjetivos porque es cuestión de que unos personajes me llaman más que otros, Adriana y Julia quedan un poco sositas si hago la comparación, Leo y Maca me han gustado de principio a fin, solo quería apartar a Raquel de una patada y mandarla lejos para que ellos pudieran acercarse más. Y Elisabet suele hacerme sufrir, y mucho, así que esperaba lágrimas a punta pala… pero no, me ha quitado a Raquel de en medio más o menos rápido y he podido centrarme en ver a Maca y Leo aprendiendo a quererse bien. ¿El final? ¡Puede provocar infartos! Menos mal que no tarda 100 páginas en desvelar el meollo, pero… es que nos hace sufrir siempre, hasta el minuto cero. Y en este final he echado en falta la puntilla, el epílogo. Me alegro por Coco, pero yo en esa parte a quien quiero ver es a los personajes de este libro, ver que son felices y que están ahí, quería ver a Leo y a Maca. Así que sí, lo he disfrutado muchísimo, pero no ha sido tan redondo como el primero.