Reunir a más de un millón de seguidores entre Twitter e Instagram no ha sido suficiente para @srtabebi, la activista social que esconde su identidad entre las redes. ‘Memorias de una salvaje’ llega para proclamarse la joya de la corona, la primera novela de ficción presentada como una alegoría que enjuicia a nuestra sociedad. Kassandra Fernández, ‘K’, será la protagonista salvaje de una historia que narra el inframundo de la prostitución y la trata de mujeres.
Hombres que odian a las mujeres. El primero, su padre, Jacobo Fernández es un narcotraficante de la costa alicantina que repudia a su única hija, inepta a sus ojos machistas para heredar el negocio patriarcal. La viva personificación de la violencia intrafamiliar. La infancia de Kassandra se convierte en un sorbo de lo que está por venir. El asesinato de Jacobo, momento culmen de la obra, saca a flote las deudas que arrastrarán a ‘K’ hasta las entrañas del infierno. Llegados a este punto, la lectura comienza a tomar ritmo y enganche por descubrir la trama. A pesar de la tardía conexión con la protagonista, su carácter heroico y escudo protector ante los hombres se identifica con la dureza de una mujer que ha sufrido en sus propias carnes.
Kassandra es una joven de diecinueve años que estudia Derecho, sus ojos verdes, gruesos labios y cabellos dorados la estereotipan hacia una belleza afrodisiaca. Bilma, su mejor amiga, pasa a un segundo plano con poca profundidad, el personaje cuya omisión no afectaría a la narración. En contraste de Ana, la madre de Kassandra, un espectro en la obra que merece recobrar mayor protagonismo. Típica novela de adolescentes, probablemente en honor a la cota de edad de sus seguidores, donde no podía faltar la historieta de amor correspondido, pero imposible. Ram será el sexy entrenador de boxeo capaz de encender la llama oculta de ‘K’, su etnia gitana hará manifiesto del prejuicio de traficante y delincuente.
La deuda, el beneficio para unos y la amenaza para otros. Los hombres de hielo, apodo que reciben los proxenetas de Europa del Este, imparten el miedo como método de obediencia. Nadie se libra de la deuda, el abuso de poder va más allá de la tinta del libro para calar en la conciencia. La trata de mujeres es la mayor realidad de este género de ficción, donde miles de mujeres son engañadas en todo el mundo para convertirse en esclavas sexuales. El “rey de corazones” es la cabecilla dirigente de esta gran organización, la encarnación del mismo Diablo, un personaje clave hasta el final. La maldad humana será capaz de resurgir el fuego de Kassandra, como metáfora a su fuerza interior, ante tantos corazones helados por el frío de sus almas. El cliché se repite con cada una de las prostitutas, Katia, Marcela, Alessandra, Bruna y Maisha, cinco mujeres de origen latino, rumano y nigeriano amansadas como animales en jaula.
Las mafias de prostitución dejan de ser silencio para convertirse en ruido de demanda. El reflejo de una realidad choca con la superficial vida de Kassandra, la mujer de fuego a la que temen los hombres de hielo.
En conclusión, considero que “Memorias de una salvaje” no es ficción sino una realidad. Una novela soberbia, rompedora, titánica, revolucionaria y desgarradora. Una novela con un fuerte mensaje crítico y a la vez esperanzador. Una novela que da inicio a una peligrosa partida de ajedrez. Una novela que desprende fuego, mucho fuego.



3 comentarios
Para mí ha sido mi mejor lectura de enero; lo que más destaco es la forma y el tema que trata
Es un libro que debería estar en todas las estanterías. No es un libro para solo disfrutar, sino para abrir los ojos al lector sobre las atrocidades que pasan delante de nosotros sin ni siquiera darnos cuenta. Aprendes y sobre todo ardes delante de los injustos sucesos que ocurren tanto en la novela como en la vida real.
La temática del libro me parece necesarísima para llegar al público general que no conoce la realidad de la esclavitud actual. Esas partes son muy duras, y como he dicho, necesarias de leer. Mi “pero” se halla en la protagonista, y en su relación con Ram y con su amiga. Le veo una intención de endiosarla que no me gusta, precisamente porque la pinta como si fuera más mujer, mejor que el resto. Mejor físicamente (un pivón, como la describe en alguna ocasión), rubiaza de melena larga, ojos enormes verdes y todas esas características de mujer perfecta. Mejor que las demás en carácter, curiosamente fuerte dada la relación familiar que conoce, que es de madre sumisa. Nada más lejos de cómo es Kassandra.
No me gusta “la pareja de guapis perfecta de película de el diario de noah” que no se sale de la norma de siempre. Chico guapísimo y ,obviamente, más especial que el resto se fija en la chica más guapa y destacable en carácter que las demás que hay en el lugar. En fin. Se que es opinión impopular pero es lo que sentí leyéndolo. Sentí que leía sobre una figura mítica que jamás podré llegar alcanzar como una igual